La Insuficiencia de Convergencia es un problema visual que afecta a algunas personas, afecta alrededor de un 3 a un 5% de la población. Se produce cuando los ojos no trabajan juntos de manera eficiente para enfocar objetos cercanos, lo que resulta en una visión borrosa y desenfoque. La Insuficiencia de Convergencia puede ser incómoda y cansada para los ojos, especialmente después de largas horas de lectura o tareas que requieren una concentración visual prolongada.
Afecta mucho el hecho de tener compensación óptica y no llevarla puesta, sobre todo en miopes.
Aunque la Insuficiencia de Convergencia puede ser un problema incómodo, afortunadamente hay tratamientos disponibles. El uso de ejercicios visuales a través de la terapia visual puede ayudar a mejorar la habilidad de los ojos para trabajar juntos y aumentar la capacidad de convergencia, que ha quedado totalmente demostrado según la evidencia científica actual.
Además, en casos graves, como optometristas podemos recetar lentes correctivos especiales con ayudas prismáticas para ayudar a corregir la insuficiencia, aunque siempre que se vaya a realizar de forma conjunta con terapia visual, las lentes serán mucho más efectivas.
La prescripción prismática por si sola debe ser revisada por un optometrista ya que los prismas pueden ser contraproducentes y aumentar la desviación.
Si experimenta síntomas de Insuficiencia de Convergencia, como visión borrosa o fatiga ocular después de largas horas de lectura o tareas visuales, es importante consultar a un óptico-optometrista u oftalmólogo. Con el tratamiento adecuado, la Insuficiencia de Convergencia puede ser corregida y mejorará su calidad de vida visual, además el optometrista es el único que puede realizar terapia visual.
Los síntomas suelen ir asociados al trabajo en cerca y se presentan como:
En ocasiones son asintomáticos, debido a que estos pacientes evitan los trabajos en cerca o se tapan un ojo para evitar el gran esfuerzo de coordinación binocular que le provoca los síntomas.