En ocasiones la gente pregunta por la adaptación de lentes de contacto; nos estamos convirtiendo en un centro referente para su prescripción, manejo y aprendizaje.
Lo primero que debéis saber es que realizamos un examen en profundidad, tanto de la función visual refractiva como de la binocular y/o acomodativa. Una vez obtenida la prescripción en gafa, analizamos de forma cualitativa vuestro sistema visual binocular: si fusionáis la imagen, si hay visión en 3D y de qué tipo y calidad.

La medición precisa: Tecnología al servicio de tu ojo
Tras la refracción, llega lo que denominamos la medición precisa. Realizamos una queratometría para obtener los valores (en dioptrías o milímetros) de los parámetros de la córnea: curvatura, diámetro del iris visible y superficie ocular.
Para ello utilizamos el topógrafo corneal, que nos facilita un mapa de superficies para:
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Identificar tu forma geométrica ocular exacta.
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Descartar patologías que alteren la superficie.
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Determinar el diseño de lente ideal para tu comodidad y calidad visual.
Exploración en lámpara de hendidura
Valoramos que todas las estructuras del ojo estén sanas. Utilizamos la fluoresceína, una técnica de tintado inocua que nos revela si existe alguna herida o alteración que deba tratarse en colaboración con el oftalmólogo.
La analogía del puzle y el zapato
Una vez analizados todos los datos, valoramos qué tipo de lente te conviene más. Somos conscientes de que existen múltiples diseños, pero nos caracterizamos por ofrecer una prescripción personalizada.
Siempre usamos la analogía del puzle y el zapato: las lentes deben encajar como un puzle. Si calzas un 38, ¿te pondrías un 43 o un 36? Acabarías con dolor de pies. Con los ojos ocurre lo mismo: una lente demasiado «cerrada» puede parecer cómoda al principio, pero a la larga causará problemas y molestias perjudiciales.
«Cada paciente tiene una lente individualizada que todavía no se ha prescrito.» — Gabriel Ruiz Fabra
Soluciones para cada caso
A cada paciente se le debe prescribir lo que necesita:
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Miopía magna: Una lente semirrígida gas permeable de tipo corneo-escleral ofrece un rendimiento excelente.
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Queratocono: Apostamos directamente por las lentes esclerales.
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Anomalías complejas: Valoramos el uso de lentes híbridas.
El manejo y mantenimiento
Una vez elegida la lente, llega el paso más importante a largo plazo: enseñaros a ponerlas y quitarlas, así como el manejo, mantenimiento y limpieza en casa.
Existen muchas más opciones; si quieres que hablemos de alguna en concreto, déjanos un comentario.
Artículo revisado por Gabriel Ruiz Fabra, Óptico-Optometrista y Máster en Optometría Avanzada y Salud Visual. Especialista en adaptación de lentes de contacto, lentes esclerales y contactología avanzada.
