La ortoqueratología es una técnica avanzada dentro de la contactología que permite corregir la miopía a cualquier edad. Además, según la evidencia científica actual, es una herramienta clave para el control de la miopía hasta los 14 años.
Este proceso requiere una alta especialización y consta de varias etapas, desde el examen inicial para valorar la viabilidad hasta el seguimiento de la adaptación. Hoy queremos presentaros a Laura Martínez, paciente de nuestro centro que, tras realizar terapia visual, inició su adaptación de lentes Orto-K para corregir su miopía (-2.50) y un astigmatismo leve (-0.50).
¡Allá vamos con su experiencia!
Entrevista a Laura Martínez: Mi vida con Orto-K
Primero, cuéntanos un poco sobre ti; ¿Qué te ocurrió para decidir venir a visitarnos?
Parecerá un poco raro, pero me recomendó un podólogo que visitara a un optometrista. ¡No sabía ni lo que era eso y vaya descubrimiento! El podólogo me comentó que, al sufrir de migrañas, debía centrarme primero en la visión, y así fue.
Cuando Gabi te habló de las Lentes Orto-K, ¿Qué te pareció la idea?
Un poco loca, jajaja. Me sonaban a esas lentillas que se usaban para las oposiciones, pero me parecía algo inalcanzable. Empecé con terapia visual y al principio vimos que no las podía llevar, pero tras un año de tratamiento recibí la noticia de que sí podía iniciarme con ellas. Fue una alegría.
El primer día en la clínica tocó aprender a ponerlas y quitarlas… ¿Qué tal la primera toma de contacto?
Sinceramente, para mí fue bastante fácil. Aunque no es comparable, había llevado lentillas blandas «normales» anteriormente y nunca había tenido problemas.
Primera noche sola «ante el peligro», ¿estabas nerviosa?
Mucho. No sabía cómo tapar la pila del baño para que no se me cayeran por el desagüe… ¡tenía mil ojos en todo! Pero fue más lo que me imaginaba que lo que fue en realidad. ¡Prueba superada!
Te levantas y toca quitárselas… ¿Qué tal la primera noche durmiendo con ellas?
Una sensación un poco rara, pero algo que se puede sobrellevar. No interfirió en el sueño para nada.
Al volver a la clínica para ver resultados, ¿hubo algo a destacar?
¡Sorpresa total! Casi después de la primera noche ya había recuperado la visión total.
En resumen, ¿es fácil dormir con ellas? ¿Recomiendas la ortoqueratología?
Es muy fácil; después de unas cuantas noches ya ni te das cuenta de que las llevas. ¡Claro que las recomiendo! Son muy cómodas en todos los sentidos.
