A menudo leemos sobre la importancia del gateo, pero es fundamental entender que este proceso depende de la integración de los reflejos primitivos. Intentar acelerar el desarrollo de un bebé solo puede causarle problemas futuros, ya que cada etapa refuerza el tono muscular necesario para una postura correcta.
¿Qué es el RTSC y cómo funciona?
El Reflejo Tónico Simétrico del Cuello (RTSC) es el precursor del gateo. Ayuda al bebé a fortalecer la espalda y el cuello, permitiéndole ponerse a cuatro patas desde la posición de boca abajo. Su patrón es muy específico:
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Si el niño inclina la cabeza hacia atrás: los brazos se extienden y las piernas se flexionan.
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Si la cabeza se inclina hacia delante: los brazos se flexionan y las piernas se estiran.
Este reflejo debe integrarse (desaparecer como movimiento involuntario) alrededor de los 11 meses. Si no se integra, el niño se verá obligado a luchar contra su propio cuerpo para mantener una postura sentada.
Señales de un reflejo no integrado en la escuela
¿Has notado cómo se sientan algunos niños? Si el RTSC sigue presente, veremos comportamientos curiosos:
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Al escribir: Como agachan la cabeza, sus brazos tienden a flexionarse involuntariamente. Esto hace que terminen tumbados sobre la mesa.
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Posturas compensatorias: Para mantener las piernas dobladas (y así poder estirar los brazos), muchos niños se sientan sobre sus propias piernas, las enredan en las patas de la silla o se ponen en posición de «indio».
Consecuencias en el aprendizaje y la visión
Tener una postura poco erguida no es solo un «mal gesto»; conlleva problemas graves en el rendimiento escolar:
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Problemas Visuales: Al tumbarse, la distancia de lectura es incorrecta e irregular para cada ojo. Esto provoca miopía por proximidad, fatiga visual y fallos en la binocularidad. Al sistema visual le cuesta cambiar la fijación y el niño acaba cometiendo errores al leer.
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Dificultades Motoras: Son niños que suelen tener debilidad en los brazos. Les cuesta hacer la voltereta o nadar a braza, ya que coordinar el movimiento de la cabeza con la flexión de brazos y extensión de piernas es un reto neurológico para ellos.
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Falta de Atención: Al estar encogidos sobre el escritorio, la respiración no es profunda. Esta falta de oxigenación reduce la estimulación del córtex prefrontal, lo que se traduce directamente en problemas de concentración.
La importancia de la evaluación profesional
Es vital no acelerar los procesos de desarrollo en los bebés. Si tu hijo ya no es un bebé pero sospechas que presenta estos síntomas, es fundamental realizar una evaluación de reflejos e integración motora.
En Educando tu mirada, combinamos la evaluación de reflejos con un examen visual completo. Ambas terapias son complementarias y potenciamos la integración de reflejos dentro de la terapia visual, ofreciendo un tratamiento de altísima calidad para que el niño pueda alcanzar su máximo potencial.
