Las anomalías visuales como la hipermetropía no son enfermedades, por lo que no tienen una «cura» médica; son defectos funcionales de la visión. La buena noticia es que existen múltiples formas de compensarlas para que no interfieran en el día a día, especialmente en la etapa escolar.
Es vital recordar que siempre se debe consultar con un óptico-optometrista o un oftalmólogo para un diagnóstico preciso.
¿Qué es la hipermetropía?
La hipermetropía es un error de enfoque debido, generalmente, a que el ojo es más corto de lo normal o la potencia de sus lentes internas es insuficiente. Esto hace que las imágenes de los objetos cercanos se formen por detrás de la retina, en lugar de hacerlo directamente sobre ella.
Como hipermétrope que soy, os diré que podemos enfocar bien objetos lejanos, pero tenemos dificultad para ver de cerca. Sin embargo, muchos niños hipermétropes ven «bien» a todas las distancias porque su sistema de enfoque (acomodación) compensa el defecto haciendo un esfuerzo extra constante. El problema no es la nitidez, sino el cansancio que ese esfuerzo provoca.
¿Cómo detectamos la hipermetropía en niños?
A menudo pasa desapercibida en revisiones rápidas porque el niño logra leer las letras del test, pero debemos estar atentos a estos signos y síntomas:
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Dificultad en lectura y escritura: Se cansan rápido o pierden el hilo.
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Bajo rendimiento escolar: Evitan las tareas que requieren esfuerzo visual próximo.
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Signos físicos: Se frotan los ojos, se les ponen rojos o parpadean en exceso.
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Malestar: Dolores de cabeza frecuentes al salir del colegio o por la tarde.
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Preferencia por el aprendizaje auditivo: Prefieren que les cuenten las cosas antes que leerlas ellos mismos.
En nuestro centro, el examen va más allá de la agudeza visual. Evaluamos los movimientos oculares, la capacidad de enfoque y la binocularidad (cómo trabajan los dos ojos juntos). Además, realizamos pruebas de salud ocular como retinografías y topografías para descartar cualquier otra patología.
Soluciones y Tratamientos
La hipermetropía se compensa para que el sistema visual trabaje relajado y eficiente:
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Gafas (Lentes oftálmicas): Especialmente para tareas de cerca. En muchos casos, prescribimos lentes de alto rendimiento que ayudan a relajar el enfoque.

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Lentes de contacto: Una opción excelente para mejorar el campo visual y la libertad de movimiento, tanto en materiales blandos como rígidos.

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Ortoqueratología (Orto-K): Lentes especiales para dormir que moldean suavemente la córnea. Al despertar, el paciente ve bien durante todo el día sin necesidad de usar gafas ni lentillas.

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Terapia Visual: Esencial cuando la hipermetropía ha afectado a la motilidad ocular, la capacidad de enfoque o la visión binocular. Entrenamos el sistema para que sea más eficaz.

¿Dónde puedes acudir?
Si sospechas que tú o tu hijo tenéis hipermetropía, no esperes a que aparezcan los problemas escolares. Puedes pedir cita con nosotros en Valencia (C/ Fontanars dels Alforins 55bis, Oficina 6) o llamarnos al 961 159 459.
Si prefieres que te recomendemos a un compañero optometrista en otra zona, escríbenos a info@educandotumirada.es y te ayudaremos encantados.
