La visión es un sistema complejo de procesos que va mucho más que tener una buena agudeza visual. En nuestros tratamientos, buscamos siempre la máxima eficacia integrando mecanismos de procesamiento, pensamiento visual y, sobre todo, neuroplasticidad.
Componentes para una terapia visual efectiva
Independientemente del problema visual que tratemos, existen cinco pilares esenciales para que el proceso de rehabilitación sea un éxito:
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Motivación y participación: Es el motor del cambio. Un paciente motivado se beneficia más del efecto neuroplástico. Cuando el paciente entiende los objetivos, su esfuerzo directo conlleva una recompensa directa en su percepción.
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Repetición (con variación): La repetición aumenta la sinapsis, pero no se trata de hacer lo mismo siempre. Como solemos decir: «repetir cien veces, pero cien veces algo diferente».
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Feedback (Consciencia): El paciente debe ser consciente de sus procesos sensoriales y motores. Este «pensamiento de alto nivel» (High Level Thinking) permite que el paciente aprenda a auto-corregirse y afinar sus habilidades visuales.
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Desajuste sensoriomotor y re-calibración: El rendimiento visual depende de múltiples áreas cerebrales (corteza visual, motora, cerebelo, ganglios basales…). Mediante el uso de lentes, prismas o filtros, ayudamos al cerebro a recalibrarse y conectarse correctamente.
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Integración multisensorial: La visión no trabaja aislada. Colaboramos codo con codo con otros profesionales (fisioterapeutas, logopedas, psicólogos, terapeutas ocupacionales) porque el bienestar del paciente depende de la integración de todos sus sistemas.
Los tres pilares del Terapeuta Visual
Para nosotros, un optometrista especializado en terapia debe regirse por tres principios innegociables:
1. Profesionalidad y formación continua
La ciencia avanza rápido y nosotros con ella. No creemos en los «expertos de fin de semana»; creemos en el estudio constante y en la especialización de calidad para ofrecer siempre el mejor tratamiento disponible.
2. Honradez y honestidad
Cada caso es único. Nunca prometemos un éxito garantizado porque la terapia depende de muchos factores, incluyendo el compromiso del paciente. Somos claros con los padres y pacientes: les explicamos de qué pueden beneficiarse y cuáles son los retos reales del proceso.
3. Equipamiento de alta calidad
Para realizar una terapia de nivel, hace falta material de nivel. Huimos de las fotocopias de baja calidad que generan distorsiones. Invertimos en material profesional y recursos tecnológicos para que cada procedimiento sea preciso y eficaz.
«Los casos evolucionan a la vez que la terapia; como terapeutas, debemos estar preparados para cambiar y evolucionar con ellos.»
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